Mantenimiento Run-to-Failure (RTF)
Mantenimiento Run-to-Failure (RTF)
El mantenimiento Run-to-Failure (RTF) es una estrategia de mantenimiento informático que consiste en no intervenir sobre un sistema o equipo hasta que falla, momento en el que se repara o sustituye.
¿Qué es el mantenimiento Run-to-Failure (RTF)?
El mantenimiento Run-to-Failure (RTF) es un enfoque reactivo en el que los sistemas informáticos, equipos o componentes se utilizan hasta que dejan de funcionar. No se realizan tareas de mantenimiento preventivo ni correctivo previo; la actuación solo se produce tras el fallo.
Esta estrategia se aplica principalmente en activos no críticos, donde el impacto de una avería es bajo y el coste de prevenirla sería mayor que el de repararla. En mantenimiento informático, suele emplearse en equipos secundarios, periféricos o sistemas con redundancia.
¿Para qué sirve el mantenimiento RTF?
El mantenimiento Run-to-Failure sirve para:
- Reducir costes iniciales de mantenimiento.
- Evitar intervenciones innecesarias en sistemas de bajo riesgo.
- Simplificar la gestión del mantenimiento en entornos controlados.
- Maximizar el uso de equipos hasta el final de su vida útil.
Es una estrategia válida cuando el fallo no compromete la continuidad del negocio ni genera pérdidas significativas.
Ejemplos de mantenimiento RTF en informática
Algunos casos habituales donde se aplica el mantenimiento Run-to-Failure son:
- Sustitución de ratones, teclados o periféricos al dejar de funcionar.
- Equipos de respaldo poco utilizados.
- Componentes económicos cuyo reemplazo es rápido y barato.
- Sistemas no críticos con bajo impacto operativo.


